¿Dónde he estado y qué me ha pasado?   

Me encuentro en las instalaciones de un importante hotel con 1.525 habitaciones, donde prestan servicio 510 personas. Las instalaciones cuentas con cuatro restaurantes, tres piscinas y diez mil metros cuadrados dedicados a distintas actividades de ocio que incluyen la existencia de un auditorio al aire libre y otro de interior.

He visitado al Director del Servicio de Prevención Propio de la empresa que explota las instalaciones y me traslada una enorme preocupación por los resultados de los dos últimos simulacros de evacuación total de las instalaciones.

El realizado hace dos años fue no avisado y los resultados fueron desastrosos, según mi colega; el tiempo de evacuación fue excesivo y nunca se estuvo seguro de que no había personas dentro de las instalaciones. En el último realizado, ya con carácter avisado y al cabo de un año, el resultado no fue mucho mejor.

En ambos casos, la salida resultó caótica, los responsables designados en el Plan de Autoprotección (PAU) no actuaron correctamente y la sensación ante los servicios públicos presentes (Bomberos, Policía Local y Protección Civil) ha sido más que mejorable.

Obviamente, el asunto ha llegado a la Dirección General y el Responsable del Servicio de Prevención Propio se encuentra en una situación difícil que debe resolver y reportar al Director General directamente. Me pide ayuda y me dispongo a ello.

¿De qué medios dispone la empresa para evitar esta situación?    

Hemos mantenido una primera reunión de análisis de la documentación a estos efectos y llegamos a las siguientes conclusiones:

  • El contenido del PAU es adecuado y se encuentra actualizado.
  • Los trabajadores designados en los distintos equipos de emergencia e intervención se encuentran debidamente formados para asumir las funciones encomendadas.
  • La distribución de los nombramientos atendiendo a horarios de permanencia en el centro es correcta.
  • Se han tenido en cuenta en la designación y formación a personas de empresas subcontratadas que desarrollan su función laboral durante toda la jornada en las instalaciones del hotel.
  • Pero al analizar los informes de los simulacros, hemos detectado que alguno de los miembros de los equipos de intervención no apareció en el lugar designado y algunos otros no supieron cómo actuar, produciendo situaciones de bloqueo o excesivo nerviosismo que llevó a realizar indicaciones de manera errática y dubitativa.
  • Esa situación detectada nos lleva a cuestionar sobre el modo de elección de las personas que deben actuar en caso de emergencia; se comprueba que los criterios son los de antigüedad, puesto de responsabilidad y cercanía a la persona que toma la decisión de nombrar los equipos al respecto.

Llegados a este punto, se decide convocar una reunión del Comité de Seguridad y Salud, al que acude la Dirección General, y se decide estudiar la adecuación de las características de personalidad de las personas integrantes de los distintos equipos de emergencia e intervención.

Tras esta decisión consensuada, se contrata a una empresa especializada en predicción del comportamiento en entornos laborales para la realización de un estudio de compatibilidad de las personas designadas para actuar en emergencia y las funciones asignadas. El Informe realizado aconseja la sustitución del 25% de las personas designadas basándose en datos estadísticos de personalidad asociados a las funciones concretas.

¿Qué resultados se han obtenido?    

La Dirección, de acuerdo con el Comité de Seguridad y Salud y el Servicio de Prevención Propio, asumió la recomendación del informe y se encargó la evaluación de las nuevos integrantes de los equipos de emergencia e intervención. Transcurridos 6 meses desde la sustitución, se decidió realizar un nuevo simulacro con carácter de no avisado. Los resultados fueron los siguientes:

  1. Se evacuó a la totalidad de las personas, clientes y trabajadores, en 12 minutos.
  2. Los equipos de intervención funcionaron de forma sobresaliente y cada uno cumplió con la función encomendada.
  3. Existe garantía de cumplimiento de obligaciones preventivas en emergencias por parte de los subcontratistas y autónomos así como mayor sensación de seguridad y organización entre trabajadores, subcontratistas y mandos intermedios a la hora de prestar servicio.
  4. El criterio de adecuación entre personalidad y funciones se comienza a introducir también en la gestión de Recursos Humanos y PRL.
  5. El prestigio de la Empresa se ha mantenido en la zona de influencia.

“El Responsable del Servicio de Prevención Propio ha mantenido su empleo y la confianza de la Dirección; tiene claro que no todas las personas son válidas para todo”

“Cualquier parecido con la realidad NO es pura coincidencia”