¿Dónde he estado y qué me ha pasado?   

Juan en el Responsable del Servicio de Prevención Propio en España de una importante multinacional industrial del sector metal. El Grupo al que pertenece está preocupado porque, desde hace tres años, los problemas de salud en los trabajadores derivados de transtornos musculoesqueléticos se están incrementando y, especialmente, están afectando a la planta de España. La planta industrial de nuestro país da ocupación a 1.500 personas.

 

Se han realizado acciones de formación y concienciación pero no se consigue revertir la situación.

Yo conocía a Juan ya que hemos coincidido en varios foros profesionales y, casualmente, volví a encontrarme con él y me trasladó su inquietud. Mantuvimos una larga conversación al respecto y me comprometí a visitarle en su fábrica y pensar con él vías de solución al problema.

 

¿De qué medios dispone la empresa para evitar esta situación?     

En la primera visita analizamos hasta qué punto había abordado su empresa estudios ergonómicos y si existía correlación entre los resultados de los mismos y las bajas que se estaban produciendo. Juan me pidió mayor implicación y así lo hice.

Comprobamos que la actividad en la disciplina preventiva de Ergonomía no era muy intensa y que la edad de los trabajadores de planta era elevada, por lo que era de esperar que las consecuencias de trastornos musculoesqueléticos fueran en aumento si no se tomaban medidas.

En este momento se mantuvieron reuniones con el Departamento de Recursos Humanos y Producción y, como primera medida, se estudió la posibilidad de cambios de puesto de trabajo de personas de mayor edad hacia funciones con menor carga física. Con esta medida se procedió a la movilidad interna de 34 personas, todo ello en colaboración con el Comité de Seguridad y Salud.

Pero esta medida, en sí misma, tampoco aportaba a largo plazo los resultados necesarios, salvo la implantación de un Plan de Envejecimiento que empezó a definirse y ejecutarse y que proponía la movilidad de puestos en función de la edad y teniendo en cuenta los resultaos de los reconocimientos médicos específicos.

Por tanto, era necesario una actuación más profunda que se inició con un estudio ergonómico, especialmente de los puestos donde existieran tareas frecuentes de manipulación manual de cargas y movimientos repetitivos.

Esta tarea, donde tuvieron participación activa muchos trabajadores, se prolongó durante 4 meses, momento en el que ya se disponía de una situación evaluada de manera total en materia de Ergonomía.

Lo siguiente era definir las medidas preventivas concretas en función del puesto de trabajo. Lo primero fue estudiar la posibilidad de que las tareas fueran realizadas de otro modo al actual, con el Dpto. de Producción y el Comité de Seguridad y Salud, lo que solamente fue posible en 2 tipos de puestos de trabajo.

Por tanto, había que seguir avanzando y se convino estudiar la posibilidad de contar con exoesqueletos para determinados puestos y con aplicación sobre concretas partes del cuerpo en función de las tareas del puesto de trabajo.

Una vez estudiadas las características necesarias de los exoesqueletos, mantenido contacto con varios proveedores y analizado el impacto de la medida en cada puesto de trabajo, se realizó un estudio económico -nos sorprendió un costo asequible de los exoesqueletos-, tanto de coste inicial como de impacto que las bajas laborales por trastornos musculoesqueléticos tienen sobre la cuenta de explotación de la planta industrial. Inicialmente, el resultado parecía ser positivo.

Este estudio económico fue sometido a valoración con la Dirección Financiera y Dirección General de la Planta. Se decidió hacer una prueba por espacio de 6 meses en tres tipos de puesto de trabajo que suponían trabajo con elevado esfuerzo de los brazos, dorsolumbar y movimientos repetitivos.

El resultado fue satisfactorio y se diseñó una planificación de implantación de los exoesqueletos teniendo en cuenta los aspectos económicos y los puestos de mayor riesgo de trastornos musculoesqueléticos.

 ¿Qué resultados se han obtenido?     

Han transcurrido 12 meses desde que comenzó a ejecutarse la Planificación de implantación de exoesqueletos en la Planta. Todavía estamos asombrados.

  1. Los índices de siniestralidad por trastornos musculoesqueléticos han disminuido en todos los casos, tanto incidencia como frecuencia y gravedad y, en ningún caso, por debajo del 15% en relación al año anterior a la implantación del Plan.
  2. La medida se está comenzando a extrapolar al resto de Plantas del Grupo y mi amigo Juan está adquiriendo protagonismo en esta extrapolación.

 No hay medida cara si redunda en la seguridad y salud de las personas, solamente es cuestión de buscar el modo.

“Cualquier parecido con la realidad NO es pura coincidencia”